* LOS NUEVOS MONSTRUOS

No tengo el menor fundamento para afirmarlo, pero se me hace que durante siglos la humanidad (al menos la partecita occidental y cristiana) convivió siempre con los mismos monstruos: ogros, brujas, gigantes, demonios. No mucho más. Pero a partir del siglo XIX empiezan a aparecer nuevos monstruos en tropel. Déjeme, por mero capricho, tomar como punto de partida el Frankenstein, de Mary Shelley.

Continuar leyendo ‘* LOS NUEVOS MONSTRUOS’

* VOLVER AL FUTURO

La costumbre de numerar los años a partir de un personaje destacado es vieja como los personajes destacados. Lo más frecuente era homenajear a un rey, diciendo por ejemplo “sucedió en el año 15 del reinado de Ramsés”.  O bien, si el rey ya era finado, “40 años después del reinado de Nabopolasar”. Pero esta forma de contar los años siempre se refirió a reyes vigorosos, o por lo menos, que reinaron varios años. La excepción somos nosotros, los descendientes culturales de España, hija dilecta de la iglesia católica, a su vez heredera y continuadora del imperio romano. Sí, porque contamos los años a partir de un rey de perfil bajo, que no reinó mucho tiempo y que ni siquiera fue rey.

Continuar leyendo ‘* VOLVER AL FUTURO’

* POLITICAMENTE CORRECTO

La polis era para los griegos clásicos más que una ciudad y menos que un país. La palabreja quedó como prefijo o sufijo pegada a muchos nombres. Metrópoli le llamaban los griegos a la ciudad madre de una colonia, y la siguen usando en Clarín con el sentido de capital. Un cementerio es para La Nación una necrópolis. Eso para no mencionar los nombres propios: Florianópolis, Indianápolis. Y a veces no es fácil reconocerla pero está: mire  el caso de Constaninopla, o de Nápoles. Esto no termina allí: a la fuerza armada que custodia una ciudad la llamamos policía (en una redundancia probablemente voluntaria, Macri llama a su fuerza del orden Policía Metropolitana). Y a los que gobiernan una polis los llamamos -todavía-  políticos.

Continuar leyendo ‘* POLITICAMENTE CORRECTO’

* VERDE QUE TE QUIERO VERDE

Cada vez que se busca marcar una diferencia entre Oriente y Occidente, se acude al mismo remanido ejemplo: mientras el blanco significa para nosotros pureza, inocencia, virginidad, en China es luto. La verdad, me cuesta creer. Primero, creer que Oriente es una masa sólida y homogénea; aunque a nuestra vista ignorante parezcan similares, estoy seguro que entre un coreano y un tailandés hay tantas diferencias como entre un finlandés y un chileno. Y tampoco me parece verosímil que  mil y pico de millones de chinos le den todos igual significado al blanco.

Continuar leyendo ‘* VERDE QUE TE QUIERO VERDE’

* MUNDO BIZARRO

Para Domingo Faustino Sarmiento bárbaro era un insulto. Bárbaros, las ideas no se matan. Civilización y Barbarie. Cien años más tarde bárbaro se transformó, para los adolescentes de clase media alta, en sinónimo de magnífico, excelente. Bárbaro, gordi, le hacía decir Landrú a María Belén, su prototipo de nena consentida de Barrio Norte. Hoy recuperó parte de su acepción original: ante una tragedia, catástrofe, aumento de precio o masacre, solemos decir por compromiso: qué bárbaro.

Continuar leyendo ‘* MUNDO BIZARRO’

Página siguiente »



Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.