Etimológicamente boliche significa eso. Si el diccionario no me toma el pelo, en algunos países de habla hispana es el nombre que le dan al balero. Para Pedro Picapiedra -o mejor dicho, para los actores mexicanos que doblaban la serie- es el lugar que nosotros llamamos bowling o bolera. Pero en Argentina, por alguna razón extraña, los boliches no tienen nada de esféricos.
El artista, algo entrado en kilos, medio pelado, impecablemente vestido de smoking, entraba con un muñeco de madera no más largo que su brazo y vestido igual que él, como parodiándose a sí mismo. Se sentaba en la única silla que constituía toda la escenografía, y sentaba a su vez al muñeco en su muslo derecho, sosteniéndolo con la mano en la espalda. Y entonces empezaba la magia: Chirolita cobraba vida, y dialogaba con el hombre que se presentaba como Mister Chasman.
La jerga del fútbol ha exportado expresiones al habla general. De una persona que dilata una situación con el sólo objetivo de ganar tiempo se dice que tira la pelota a la tribuna, recurso que el pensador y polifuncionario argentino Carlos S. Bilardo compara con el minuto del básquet. De las personas celosas, inseguras y controladoras se comenta socarronamente que marcan a presión a sus parejas, como esos defensores que se pegan al delantero contrario habilidoso. El éxito de las exportaciones se verifica porque no sólo los numerosos amantes del fútbol las utilizan: quienes nunca patearon una redonda, también.
Conocidos, corbatas, compañeros del secundario, bolsos de viaje, novias, mascotas, ex vecinas, toda clase de personas y objetos entran para siempre en el pasado de cada uno nosotros, todos los días. No los veremos más. Se fueron. Luego algo o alguien nos recuerda que se fueron, y ese recuerdo no es más que otra señal en el camino del olvido. Bien dice Dolina que el universo tiende al olvido. La memoria es apenas una resistencia efímera. La vida misma es una resistencia efímera. Y sin embargo nos empeñamos en luchar contra el olvido, aún sabiendo de antemano que nos espera la derrota. O sea, el olvido.
* LO QUE NATURA NON DA, SALAMANCA LO SINTETIZA
Publicado 18 Abril 2008 - 0 ComentariosTags: natural, artificial
Multitud de personas -muchas de ellas inteligentes- toman partido en una batalla inútil. Ponderan la superioridad de productos de origen (supuestamente) natural: alimentos, cosméticos, productos de higiene y de limpieza, vestimenta. Algunos, por suerte menos, critican furibundamente lo que consideran artificial con un fanatismo que revela su reciente conversión. Se empeñan en creer y -lo que es peor- en convencernos de que natural es sinónimo de bueno, y obviamente artificial, de malo. Y no, discúlpenme pero están meando fuera del tarro.
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