Conocidos, corbatas, compañeros del secundario, bolsos de viaje, novias, mascotas, ex vecinas, toda clase de personas y objetos entran para siempre en el pasado de cada uno nosotros, todos los días. No los veremos más. Se fueron. Luego algo o alguien nos recuerda que se fueron, y ese recuerdo no es más que otra señal en el camino del olvido. Bien dice Dolina que el universo tiende al olvido. La memoria es apenas una resistencia efímera. La vida misma es una resistencia efímera. Y sin embargo nos empeñamos en luchar contra el olvido, aún sabiendo de antemano que nos espera la derrota. O sea, el olvido.
Así dice el poeta y nos marca la cancha: un día, un signo nos dice, nos avisa, nos notifica fehacientemente que esa persona quedó en el pasado. En esta estrofa el detalle del traje nuevo es sutil y al mismo tiempo categórico. Significa que a la otra persona -lo mismo que a uno- le siguieron pasando cosas. Pero ya no las compartimos y no las compartiremos más.
Disculpe tanta melancolía. Ocurre que resucitando una computadora viejita (o sea, luchando para que esa PC no entrara en mi pasado) le instalé Xubuntu, que es Ubuntu Linux con el livianísimo escritorio Xfce. Como procesador de texto elegí Abiword, una joyita de software libre y gratuito que hace lo mismo que Word pero con la décima parte de los recursos. Y me puse a escribir. Cuando terminé dirigí el cursor del mouse hacia la barra de herramientas, buscando hacer click en el ícono del diskette, el que activa la función “guardar”.
Y no había dibujito del diskette.
En su lugar había un ícono que simboliza un disco rígido. Se trata en realidad de un sinceramiento: hace tres o cuatro años que no uso diskettes. Hace meses tiré los últimos que me quedaban. Ya hace tiempo que el diskette entró en mi pasado.
Pero ese cambio de ícono de Abiword es el equivalente a un traje que no te conocía.
0 Respuestas a “* HOY VAS A ENTRAR EN MI PASADO”